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V8 Supercars: Peter empuja a Holden hacia la victoria

Escrito por el 08/10/2012 en V8 Supercars

El Mount Panorama es un lugar legendario, un lugar en el que los hombres y los niños se separan. Un lugar, dónde los fantasmas residen en cada curva, apoyando y resguardando a los pilotos de peligros. Fantasmas que también tienen favoritos, sentimientos que expresar con acciones. Quizá eso sea la suerte de la que muchas veces se habla: el pasado interfiere de forma mágica. Y, tras lo visto hoy, la victoria no solo se ha decidido por calidad, si no también por sentimientos.

Por poco nos perdemos los españoles la salida: en Australia cambiaron de horario de invierno a horario de verano (NdA: disculpen la errata de horario en anteriores entradas, desconociamos el dato del cambio de hora) Pero antes, era momento de verse el video introductorio que preparó el canal 7 australiano. Era una ocasión especial, la leyenda de Bathurst cumplia las bodas de oro con los aficionados. 50 años en los que muchos pilotos han participado en la Bathurst 1000. Pero de todos ellos, hay uno que destaca por encima de todo. Peter Brock, The King of the Mountain. Brock murió trágicamente en 2006, pero su legado sigue siendo enorme. Si no, que se lo pregunten a Craig Lowndes.

A ritmo de crucero

La carrera empezó de forma trepidante, con una batalla cuerpo a cuerpo entre Davison y Dumbrell, que fue de los pocos copilotos en empezar la prueba. Tres curvas en paralelo…. ¡y era la primera vuelta! Pero ese no fue el mayor problema de los equipos. Los neumáticos se comportaron de forma muy pero que muy extraña, llegando a desgastarse en exceso y a perder incluso trozos de la carcasa. Especialmente este problema afectó al neumático trasero izquierdo, que mordía mucho el piano de las eses de la bajada.

A consecuencia de esta alta degradación, gente como Craig Lowndes entró muy pronto, hacia la vuelta 15. A su vez, Dumbrell aguantó detrás de Van Gisbergen, quien a su vez presionaba a Will Davison. El trío de cabeza seguía en las mismas, pero no podía decir lo mismo Mark Winterbottom. Su Ford Falcon era una terrible pesadilla nómada. Se movía de lado a lado, no encontraba el agarre necesario y, tras parar y hacer el cambio de piloto declaraba lo siguiente:

Tuve una mala reacción a los semáforos y salí mal. También teníamos un poquito de subviraje, cosa que nos penalizó en cuanto a velocidad punta y nos complicó la vida. No estamos preocupados pese a todo y queda mucho para el final.”

Ese incidente no desanimó a FPR, ya que Davison y McIntyre seguían encabezando la carrera tras el paso por el pit-lane debido al 1r Safety Car del día. Esta neutralización fue causada por la retirada de Johny Reid, a mandos del Holden Commodore del Tekno Autosports. Lo malo de las carreras largas es que cualquier cosa puede suceder, vayas primero o último. El ánimo y la motivación por seguir líderes se disolvían en un vaso de problemas, que después resultó estar vacío, pese a la insistencia de McIntyre. Se quejaba del comportamiento nervioso del coche, y tuvieron que hacer un pit-stop extra por si las moscas. Eso les condenó a una posición retrasada y las aspiraciones a victoria paso a paso desaparecían. No debieron tomar tanto cocktail de los 50 años.  La felicidad se les acababa, aunque a Holden le caían los palos más grandes, como la retirada del dúo campeón de 2011 formado por Tander y Percat.

40 vueltas y apareció el 2do Safety Car de la mañana.  Hubiera pasado como un Safety Car de debris, sin mayor importancia, pero el hecho es que esta amarilla provocó que Whincup recogiera el testigo como líder que no abandonaría hasta el final. Pero no lo tendría nada fácil.

Campeón contra campeón

La carrera se estabilizó a lo largo de la mañana y, una vez entrada la tarde, el aire empezaba a oler a barbacoa y a una jugosa salsa de tensión. Todo esto se acompañaba con el cocktail  preparado en los dos días anteriores. Dicha bebida había conseguido un tono más rojizo que azul, pero no significaba que fuera fácil para ninguno de los dos.

Por ejemplo, a falta de 30 vueltas, un incidente marcó la carrera de Will Davison. Al parecer, un problema en los frenos trasero provocó que el Ford Falcon del #6 de FPR se fuera recto en el pequeño codo al final de la recta Conrod, con consecuencias menos graves de lo que podían haber sido. Entre que pasó extremadamente cerca de Fabian Coulthard y que golpeo después las protecciones, el vehículo emprendió su marcha por el pit-lane para acabar metido en el garage. Aún así, repararon el coche y pudieron completar la carrera, aunque muy lejos de los líderes.

Y lo que sucedió por la victoria entonces fue de esas carreras que gustan tener en las hemerotecas, esas que guardarás toda la vida. 4 Holden y 1 Ford estaban en cabeza, lanzándose tiempazos de vuelta los unos a los otros, sin aflojar (¡y llevaban poco más 800km!). Por ejemplo, la lucha entre HRT y TeamVodaone se plasmó con una batalla entre los dos últimos campeones de la especialidad: James Courtney y Jamie Whincup hacían que sus leones rojos sacaran la lengua. Hora de parar a descansar y a cargar las pilas. Pero el equipo de Courtney tardó más de lo esperado en el pit-lane, brindando la 2da posición a David Reynolds y la 3ra a Michael Carusso. ¡Vaya remontada del #34 y del #22! 3ro y 4rto respectivamente. Por delante, la fórmula del espectáculo se resumía: Ford vs Holden.

Iban pasando las vueltas y el león de Whincup no rendía tanto como el lince azul de Reynolds, así que el Ford se acercó mucho a la cola del #1 del TeamVodafone. Whincup sentía el aliento ansioso del #55. Nunca había ganado el de Ford en la categoría reina. Jamie lo sabía, pero no se iba a rendir. La velocidad punta de los Ford era espectacular, en la recta Conrod el negro Ford se acercaba. Era parte de la sombra de Whincup, una extensión… pero algo lo impedía, algo impedía que lo adelantara. Intentó varias engancharse aún más en el codo de Forrest, pero una fuerza lo dejaba sin opciones a final de la recta. ¿Cómo podía ser?

Mientras, Craig Lowndes iba como un rayo. Recortó distancias de forma contundente y se colocó detrás de Carusso… ¡y lo pasaba! ya era 4rto. Iba a por Courtney, que previamente había adelantado a Carusso. De hecho, el Holden del campeón de 2010 se quejaba de sus neumáticos. Era 1 segundo más lento que Lowndes, así que el #22 de Holden Racing Team también fue una presa fácil.

Y entrabamos en las últimas 3 vueltas, Reynolds seguía achuchando a Whincup, pero seguía habiendo ese muro invisible. El sentimiento australiano podía, y Peter Brock lo estaría viendo en el más allá… ¿o estaba protegiendo a su equipo del alma en esta quincuagésima edición de los 1000 km de Bathurst? Estaría empujando a Lowndes y a Whincup hacia el infinito? Ni en la última vuelta pudo Reynolds. En las 3 últimas curvas, Whincup pareció desfallecer, pero aguantó, no dejaba sitio. Pelea limpia y….¡meta! ¡Whincup ganador de la Bathurst 1000 2012! Holden repetía victoria.

En las celebraciones, todos brindaban con el cocktail. Todos brindaban por Jamie Whincup y Paul Dumbrell, así como los 3ros clasificados Craig Lowndes y Warren Luff. Pero lo cierto, es que estos 4 pilotos brindaron por otro: Peter, allá donde estes, gracias por esta victoria. Gracias por tu ayuda.

Fotos |V8 Supercars Página Oficial

Fuente| V8 Supercars Página Oficial

 

 


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