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V8 Supercars: Resistencia cuerpo a cuerpo

Escrito por el 26/09/2012 en V8 Supercars

NOTA: Disculpad la tardanza. Esta crónica hace referéncia a la carrera 20 de los V8 Supercars disputada el 16 de Setiembre.

Las carreras de resistencia ya no son lo que eran antes. Y no es negativa esta afirmación, si no que un nuevo punto de vista abarca un tipo de carrera destinado a evolucionar. Ya no se trata de luchas psicológicas usando el tiempo para presionar. Ahora se encuentran luchas cuerpo a cuerpo hasta el final, demostrando que la igualdad de los vehículos y la preparación mental de los pilotos involucrados es tal, que los pioneros se asustarían por la entrega y agresividad demostrada.

17mo salían Mark Winterbottom y Steve Richards. Habían tenido una de cal y otra de arena durante la jornada del sábado. Aunque a su rival directo por el título, el coche #1 del TeamVodafone de Whincup y Dumbrell, no le habían ido mejor las cosas: el cajón de salida número 19. Vaya, los dioses querían esfuerzo por parte de los contendientes al título. Quien sabe si para decidir o no el campeón 2012 de los V8 Supercars en base a su calidad de cargar a través del pelotón. Lo que sí es cierto, es que el espectáculo empezó tras apagarse los semáforos.

La travesía de los sustitutos

Estrategia y paciencia. Así es como Steve Richards definió la primera parte de carrera para el Ford Falcon de FPR. Se arriesgaron a cambiar de zapatos antes que los demás, a rebentar el tiempo para así ganar posición en pista. Y les salió fabulosamente bien. El coche respondía como si el mismo pensara, conociera la trazada ideal.

A todo ello quien también fue recuperando lugares en la clasificación fue Paul Dumbrell, sustituto de Jamie Whincup, quien en la vuelta 74 se pondría a los mandos del Holden Commodore #1. Por su parte, Warren Luff hizo un gran relevo, manteniendo el otro Holden del TeamVodafone en la parte delantera hasta la parada de Lowndes

El austríaco Christian Klien se vería involucrado en la vuelta 6 en un toque que implicó la aparición del primer Safety Car de la carrera. Aún así, el piloto austríaco recuperó el vehículo y el #88 de Supercheap Auto Racing pudo completar los 500 km.

La carne en el asador

Las estrategias fueron varias, pero lo cierto es que los pilotos titulares prefirieron esperarse a la parte final para así tener un mejor ritmo (la media de diferencia era de alrededor de 2 segundos entre los sustitutos y los titulares). Cuando los importantes estuvieron en sus monturas, Whincup lideraba la prueba por delante de Craig Lowndes y de Frosty. Winterbottom y Whincup eran los máximos exponentes de la remontada, habiendo salido en 17ma y 19na posición respectivamente.

Como es normal en las carreras de resistencia, hubo problemas para alguno de los de delante. Es el caso de el tándem formado por Dean Canto y David Reynolds, en el Ford #55 de FPR. Canto y Reynolds habían corrido muy bien, llegando a liderar la prueba durante bastantes vueltas. En una de las paradas, ya en el stint de Reynolds, detectaron un problema en los frenos, perdiendo toda opción de luchar por una posición delantera.

Llegado el momento, el único error de Jamie Whincup en la carrera lo tuvo cuando iba líder, saliéndose en una de las chicanes y cediendo la posición a su compañero Lowndes, quien le estuvo presionando severamente. A partir de ahí, Craig Lowndes demostró, una vez más, su capacidad de recuperarse y de no rendirse. A su vez, Whincup batallaba con su vehículo y se veía constantemente acosado por Winterbottom, quien le achuchó hasta que el #1 del TeamVodafone dejó un hueco libre. Y la gacela adelantó al león, le clavó los cuernos y lo apartó de su camino. El león se quejó después del movimiento, pero los comisarios no vieron nada punible. Frosty le había ganado la posición aprovechando ese fallo, ese pequeño espacio dejado. Frosty se ganó el podio y tomó una bocanada de aire importantísima. El título está que arde.

Los leones de General Motors siguen su racha, siguen cazando gacelas y conquistando territorios. Pese a la vigilancia estrecha por parte de Ford, los Holden sacan a relucir su pelaje, su casta y su orgullo ganador en carrera. Ayer no solo ganó Craig Lowndes, también ganó el espíritu de combate. Y sobre todo, el espectáculo.

Fotos|V8 Supercars Página Oficial


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